TRIBU UCONTROLERA: JUNIO 2010

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JUNIO 2010

















HOLA GENTE!

Damos la Bienvenida a la comunidad del Vuelo Circular en esta nueva entrega de Tribu Ucontrolera.

No dudamos en comenzar este informe recordando que Junio fue un mes donde llovió de un modo muy prolijo y ordenado: todos los fines de semana, o casi todos. Se pudieron rescatar, sin embargo, algunas jornadas de Sol como para mantener a nuestros aviones funcionando.

Junio se caracterizó también por el invierno, que ya bien instalado, nos obligó a estar muy bien abrigados en el campo. En resumen, si sacamos los días de lluvia y los feriados por el mundial de pelota redonda en Sudáfrica, sólo podemos dar cuenta de cuatro tardes de vuelo, aunque nos consta el hecho de que en alguna que otra helada tarde sin Sol, hubo valientes enfrentando los vientos de Lugano, pero como no hay registros de ello, tendrás que hacerte la película, oh lector!

Podrías imaginar, por ejemplo, la tarde previa al encuentro del Domingo seis, en que pilotos ausentes por largo tiempo por laborales ataduras, volvieron a poner pie en la pista, otra vez y para alegría de todos. En este caso, quédate con nuestra alegría.

















También quédate con nuestra sorpresa, cuando recibimos en nuestro buzón viajero un mensaje lacrado de nuestro estrecho colaborador de campo, Manuel Zas, adjuntando fotograma alusivo a un tal accidente acaecido en aquélla tarde, en la que podía apreciarse un simple pozo en medio de un charco, junto al siguiente comentario: “brotó agua!”. Gracias Manuel por tu aporte y tu buen humor!

Mientras tanto, recordemos que no sería éste ni el primero ni el último de los cráteres que a menudo dejamos en el campo con nuestros modelos; ¿quién no se dió una piña contra el pasto? Y conste que volamos sobre tierra blanda, que si fuera tosca, asfalto o cemento, las consecuencias de los accidentes serían muy distintas… Cosas que pasan, gajes del oficio ucontrolero que todos los que por aquí pasan, bien conocen; te lo dice todo un especialista en el cavado veloz de pozos desde altura.

Vamos ahora a ver qué pasó en el primero de estos días de invierno. Hablamos de una gélida tarde, la del Domingo 6 de Junio.
















Temprano después del mediodía, apenas llegados al campo, advertimos junto a la casita de la Estación al rebaño de la escuela, muy concentrado en la tarea mandibulatoria.

















Mientras tanto, el grupo que va a ocupar el campo por el resto de la tarde se va armando conforme amigos y pilotos van llegando: Manuel, Leo y Héctor, Adrián y Carlos (Barrabino Team), Carlos Spraibar Schwartz y este cronista. Más tarde llegaron Ariel y Juan Carlos.


Los modelos de este encuentro, el APB de los Panati, el Yak de Adrián, el Promo de Spraibar, el Tutor de la prensa. El día, limpio y sin nubes.


















Gracias a un empujoncito de Carlos Barrabino, Leo Panati puso al APB en vuelo invertido, muy satisfactoriamente para todos, entrando y saliendo numerosas veces de dicha condición de vuelo, y demostrando que éste modelo diseñado por el mismo Leo es sumamente ágil y eficiente. Felicitaciones amigo!

















Durante el resto de la tarde, los vuelos se sucedieron sin demoras, en el afán de atrapar hasta el último rayo del Sol que muy pronto, a las 17:00 hs aproximadamente, ya se esconde detrás de los bloques de Lugano.

La nota pintoresca se desarrolló al filo del atardecer, mientras el autor de este escrito volaba su modelo. En cierto momento, Mr Tecla vió cómo un perro de marca desconocida entraba al círculo de vuelo con toda la intención de alcanzar ni más ni menos que al Tutor, motorizado con un Supertigre 51: sin duda se trataba de un perro muy pretencioso. El piloto, relajado en la confianza que le otorgaba su modelo, empezó a jugar con el perro, llevando al avión de aquí para allá, y obligando al cánido a clavar sus patas en plena carrera para cambiar de dirección y así seguir al avión: cabe aclarar que el perro no estaba interesado en el individuo que daba vueltas parado en medio del campo, sino en ese pájaro zumbante y colorido que volaba en círculos. En una fracción de segundo, el piloto se distrajo con el perro, y el Tutor terminó su vuelo abruptamente, en el pasto, como corresponde. Esta vez la tierra reblandecida por la lluvia no fue lo suficientemente blanda como para tragarse al avión entero, aunque en realidad nunca lo fue. De este modo, el Tutor terminó la tarde con fracturas múltiples.


En cuanto al perro, restan decir sólo dos cosas: primero, que en el mismo momento en que el Tutor quedó silencioso e inmóvil en tierra, éste perdió todo interés, por lo que concluímos que se trata de un perro al que le gustan los aviones que vuelan, y no los que no se mueven, igual que a nosotros; segundo, pónganle correa.

Dos semanas después hubo un nuevo encuentro de vuelo, el Sábado 19, en una tarde tan fría como todas las de Junio. Si bien a la Estación le falta bastante para estar terminada, igual la ocupamos para escaparnos del viento helado. Allí nos esperaba Ariel con unos mates bien calientes.


Roberto sigue haciendo experimentos con el Citabria, modelo que voló brevemente y en silencio gracias a su nuevo motor eléctrico.




















También volaron Sebastián con el Ringmaster, Ariel con el Score, y un servidor con el Stunt Trainer "Lorodós", dejando nuevamente partes de su modelo a lo largo de varios metros de la pista.


















“Sarna con gusto no pica”
se asegura en estos casos,
y así nos volvemos a casa,
con el Lorito en pedazos!

Dos días después ya estábamos a 21, y era Lunes, feriado por el Día de la Bandera. Ya sabés cómo festejamos las fiestas patrias por estos lados: volando. De este modo, varios amigos se encontraron en el campo. Helado seguía estando el viento en estas horas breves del día más corto del año, puesto que no sólo era día patrio, sino también hito anual: el día del soslticio de invierno.

Éramos pocos y volamos todos, varias veces. Nuestro amigo Carlos pudo incluso hacer cuatro vuelos para al fin dejar al OS 46 de su Nobler, en la carburación tan buscada.

















En el segundo día de vuelo de esta semana se concretó el último encuentro del mes, el sábado 26. Un cielo gris plomo flotaba pesadamente sobre la ciudad, amenazando con caerse en cualquier momento. Igual preparamos el modelo y nos fuimos a volar. En el campo, una llovizna fría e intermitente se turnaba con breves momentos de Sol.

















El más valiente de todos, Héctor, saltó raudamente a lomos del tractor, y salió sin decir palabra a cortar el pasto, tarea que completó luego de una cantidad indeterminada de vueltas, sin novedad, y dejando como resultado la pista libre y bien marcada. GRACIAS HÉCTOR!


































Dos de nuestros compañeros pusieron motores en marcha para el ablande, Sebastián Ringmaster arrancó un OS 25, y Carlos Spraibar hizo lo propio con un Supertigre 51, preparado por él mismo. Ambas fieras mecánicas ronronearon placenteramente mientras el clima lo permitió.

Afuera viento y lluvia, adentro de la casita, un grupo de amigos mateando alegremente, y no sólo degustando las masitas que trajo Ringmaster, sino también tratando los temas que ocupan al grupo, ya que no son muchas las oportunidades que tenemos de estar todos juntos bajo techo durante un rato para poder tratar los temas que nos ocupan.

Amigos, Junio se acabó (hace rato) y ya está en marcha el informe de Julio. Nos despedimos de Ustedes entonces, deseándoles buenos vuelos, buen clima, vientos favorables, y una vida tranquila y serena, si no es mucho desear. Mientras tanto, vuelen todo lo que puedan, y si llueve, a construir o a leer La Manija, la revista del ucontrolero argentino, que todos los números son interesantes.

Hasta la próxima,
UN ABRAZO TRIBAL